11 de enero de 2018

Capítulo 2. Recetas de magia blanca

Mandocas dulces de anís

Hoy, Olga Josefina cumple 15 años. Ya es una señorita, y su abuelo orgulloso, el mago Jencaaz, tiene pensado darle una sorpresa a su nieta; hoy será su iniciación como maga blanca y dulce. Hoy Olga, deberá escoger su alias, su avatar como maga que se inicia; pues como saben, todo mago debe tener un alias. Ellos viven en un bosque, aunque propiamente no es tal, sino que es tan virgen, que parece sacado de un cuento de la prehistoria. El río que pasa por su casa se llama Tigre, y desemboca en uno de los caños del río Orinoco, en su camino al mar. Todo el borde está lleno de palmeras, de esas que producen aceites; el mago sabe hacer mantequillas de ahí.

            -Querida nieta, hoy cumples 15 años y comienzas tu camino sola, como maga blanca aprendiz.

-¡Qué maravilla abuelo!, no me lo esperaba… y lo abrazó

-¿Ya sabes cuál va a ser tu nombre de maga blanca?, preguntó

            -No abuelo, aún no lo sé. Estoy tan emocionada, que creo que voy a llorar. Voy a salir a caminar a ver que me inspira

            -Cuando vayamos al río ya debes saber tu nombre. ¿Quieres que te ayude?, volvió a preguntar

            -No abuelito. Es un nombre que me va a acompañar, así que voy a buscarlo yo misma, contestó

Y así la joven que ya no era niña, salió a caminar por el bosque mágico. Trataba de recordar este día especial, a su madre. No recordaba mucho de ella, pero siempre que la pensaba, recordaba  al anís.  El anís es una semilla que viene desde el oriente asiático hasta la costa del mediterráneo oriental. De allí lo deben haber traído los padres de su mamá que venían de Asia o de Europa. El anís al cocinarse suelta unos aceites muy aromáticos que sirven para aliviar los gases que se forman en las tripas de las personas. Su abuelo Jencaaz, también sabe hacer bebidas que están prohibidas a los niños.

-Hola mamá, no te recuerdo mucho hoy; debo escoger un nombre para ser maga, susurró, entre lágrimas.

En ese momento pasó por encima de su cabeza como a diez metros, una hermosa águila de cabeza blanca, que no es usual en este bosque. Ella dijo,

 -ahhh una Aglo…Y ella sabía que ese era un nombre en alguna lengua extrajera que no recordaba bien, pero en cuyo nombre logró identificarse plenamente.
-Asi es. Me llamaré Agloj, como decir, Olga al revés, y con la jota que es la voz en plural de las águilas y además es la jota de Josefina...!perfecto...!, dijo

Así, se fue corriendo a la casa a contárselo a su abuelo,

-Abue, mi avatar será: Agloj, el águila blanca

-Excelente nombre hija; dijo como quién no necesita tener más explicaciones porque sabe más de lo que aparenta

Salieron entonces, abuelo y nieta a caminar al rio Tigre. Conversaron, se bañaron, rieron, cantaron. En algún momento Olga cantó una canción en un idioma extraño, pero el abuelo no dijo nada. Al atardecer, regresaron.

Al caer la tarde, susurró otra vez:
,
suno kiu lumigas
malvarmiganta suno
luno, kiu gastigas,
donu al ni vian protekton 

(sol que alumbra
sol que enfria
luna que abriga,
danos tu protección)

El recuerdo del olor y del sabor al anís no se había ido de su cabeza. Ya quería preparar algo con las semillas que tenía su abuelo en la cocina. Con el recuerdo del anís, llegó a su memoria una frase: “Mandocas dulces de anís” y pudo recordar a su madre preparándolas en algún lugar del estado Zulia, muy lejos de donde vivían ahora.

Con ese recuerdo revisó la cocina y pudo entender que tenía casi todos los ingredientes, al menos, el anís. Colocó sobre la mesa harina de maíz, harina de trigo, semillas de anís, vainilla, sal y una pasta negra que salía del proceso de la caña de azúcar que se llamaba, melaza de caña. Tomó una hoja de papel y escribió todo lo que se le ocurría, (así hacer los magos blancos y dulces; que se dejan llevar por la inspiración y por la intuición).

Comparó lo que estaba escrito en el papel con los ingredientes que estaban sobre la mesa y validó. Faltaban cosas y así salió a ver que le ofrecía la naturaleza, no sin antes tomar el balde para el ordeño. Primero, buscó un plátano muy maduro en el sembradío, (aquel que tiene la concha negra pero es maduro por dentro), y consiguió uno perfecto. Luego recogió un huevo fresco de gallina de las jaulas,  y de allí se fue directo a la vaca. Olga sabía ordeñar; lo aprendió muy chica de su abuelo. Con dos maños en las ubres, cantó nuevamente, en una secuencia rítmica, por una parte de quién ordeña y canta , y del sonido que produce el chorro, al caer en el tobo de metal.

Regresó a la casa y volvió a verificar lo que tenía con lo que estaba escrito. Antes de hacer la preparación, Agloj, tuvo que hacer queso cortado, para sustituir el que tenía el mago en la nevera.

-Lleva un litro de leche tibia, un poco de sal y se coloca a fuego medio en la estufa. Se revuelve por diez minutos y se corta con un limón. Se revuelve por diez minutos más y se deja reposar, se dijo como para estar segura. -Al enfriarse se pasa por un cedazo muy fino y se separan los sólidos y los líquidos, así lo hizo.

Agloj también trituró el plátano maduro hasta hacer una pasta. Finalmente, mezcló primero los sólidos, las dos harinas, el anís, la sal, un poco de azúcar y revolvió. Luego colocó el huevo, el queso, más o menos una taza, la taza de leche tibia, el plátano en compota, y amasó hasta obtener una masa que no se pegaba en los dedos. Tuvo que agregar un poco de harina adicional, para que no se pegara tampoco en la vieja tabla de madera de su abuelo. La tabla estaba teñida de sueños y esperanzas; por eso, era tan bueno amasar en ella.

Las mandocas de anís son como un abrazo, un sello, una alianza; es un compromiso. Alivia, alegra, agradece.

Ella tomó una porción y recordó sus juegos de niña con plastilina haciendo tiras de masa. Una a una las amasó, las estiró y suavemente la dobló y cerró como quién abraza. Tenía al final, todas tenían forma de lazo.
Colocó en el fuego un sartén con aceite muy caliente y las frió hasta que se pusieron doradas, crujientes y aromáticas. El olor era fantástico, tanto, que Jencaaz  fue hasta la cocina a conocer del hecho.

-¿Qué cocinas, Agloj?, preguntó

-Estoy haciendo las mandocas zulianas, con una receta que recuerdo, le respondió

-Uhmm de la tierra de tu madre, afirmó como quién sabe

-¿Cuándo me vas a contar sobre ella, abue?, preguntó la joven

Jencaaz cerró los ojos como para contener las lágrimas. Respiró profundo y le dijo que no tenía nada que decir, aun sin abrir los ojos.

Las mandocas dulces de anís, quedaron doradas, crujientes por fuera y blanditas por dentro. El sabor del plátano, el maíz y el anís estaba en equilibrio mágico, como debía ser.

Las colocó en una bandeja con servilletas de papel para retirar la grasa, a la vez que las espolvoreó con azúcar molida. Ese día, Jencaaz invitó a los vecinos, que no eran magos, para compartir la magia de la primera receta sola, de su nieta. Con las cantidades que usó, la joven maga obtuvo 30 mandocas.

Ese día también, el cielo estuvo de fiesta.

Agloj recogió la cocina, la limpió y arregló; también volvió a colocar el queso cortado que iba a sustituir. Pero dejó olvidada su nota donde escribió los ingredientes de la receta. Esa noche, su abuelo Jencaaz, que fue a la cocina a tomar agua, la vió brillar en la oscuridad; la leyó en voz baja, como susurrando, pues sabía que al leerla, lo iba a encantar:

Mandocas dulces de anís
Ingredientes:
1 taza de harina de maíz
1 taza de harina de trigo, pasada antes por el cernidor
1 huevo fresco
1 cucharadita de anís. (Mejor si hacemos una infusión en la taza de leche que lleva y deja enfriar)
1 taza de leche tibia (Puede tener el anís)
6 cucharadas de aceite
3 cucharadas de azúcar
Azúcar para espolvorear encima al gusto
4 cucharadas de melaza de caña
Pizca de sal
1 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de vainilla
1 taza de queso cortado de leche, de más de un día de preparado
Amor

El abuelo, se estremeció al leer el último de los ingredientes




Fuente de la imagen: hablemosdeaves.com 

25 de diciembre de 2017

Recetas de magia blanca (1a parte)

Enrique era un mago, no cualquier mago; era un mago blanco. La magia blanca se contrapone a la negra, pues la blanca lo que busca es la prosperidad en la gente, alegría, amor, desarrollo mental y producir conexiones entre el cuerpo y el espíritu. Su nombre de mago era Jencaaz. (Todos los magos tienen un segundo nombre). Era la unión entre jengibre, canela y azúcar, que eran sus ingredientes favoritos; pero no se lo decía a mucha gente.
Jencaaz, había aprendido a cocinar, de su madre, que había sido maga blanca también, con aquellos secretos que los olores y sabores podían producir en otros. Ahora se dedicaba a hacer el bien y producir emociones positivas en las personas que olían y probaban sus platos, mayormente dulces. Había aprendido también, a cocinar sin harinas y sin azúcares para aquellos que lo necesitaban, y aun así, producir los resultados que querían o necesitaban. El mago no vivía solo, criaba a una nieta, llamada Olga, de tan solo trece años. Olga era una niña inquieta que estaba pendiente de lo que si abuelo hacía en la cocina.
-¿Cómo no salir impactada de lo que hace mi abuelo, si el olor se riega por toda la casa?, decía a sí misma.
Últimamente se dedicaba a jugar en identificar olores y acercarse a las proporciones mágicas, donde el resultado produce resultados fantásticos.
Cuando le preguntaban a Olga que iba a ser de grande decía sin dudar: -“Maga blanca”. Y es que ya sabía, que para los sustos era buena la canela, para el dolor de estómago, el anís; para el dolor de muelas, el clavo de olor, para la gripe, la miel de abejas. Además, ya veía a su abuelo Jencaaz, haciendo magia blanca en preparados dulces para: lograr  acuerdos, para curar el desamor, para alegrar, para emocionar, para darse cuenta de lo que los limita y ayudar a otros que se conecten con sus posibilidades y fortalezas. Olga era feliz en esa casa y en la querencia de pasar de aprendiz a maestro.
-Me he quedado sin algunos ingredientes, voy al mercado a buscarlos. Me falta el jengibre, la miel, la nuez moscada, la canela y los clavos de olor, para hacerte unas galletas. Te dejo media taza de leche caliente que le he agregado cinco cucharadas de cacao en polvo. Al llegar te preparo las galletas, le dijo
-Gracias abue, te voy a esperar, me encantan las galletas de jengibre.
Olga y su abuelo vivían en un bosque,cruzado por un río. En él  sin dudas, vivían personajes mágicos que merodeaban la casa y eran los que le entregaban las recetas a su abuelo.(suponía).  Había aprendido el secreto del observar la naturaleza con atención plena, la importancia que tiene el escuchar y el guardar  silencio. Olga nunca los había visto, (a los duendes), pero estaba segura de que existían. Puso la taza de chocolate tibio en la mesa a esperar que se enfriara. No se iba a tomar la bebida pues pensaba en las galletas que le había ofrecido Jancaaz y como las iba a mojar en su chocolate. Era la combinación perfecta: chocolate y galletas. Se sentó, cruzó los brazos sobre la mesa y comenzó a observar el humo que salía de la taza caliente. En su imaginación logró ver, formas, animales y duendes del bosque. Así, Olga se quedó dormida.
Al abrir los ojos, la niña se dio cuenta que no estaba en su casa; estaba en la mitad de un campo multicolor. Giraba sobre sus pies y podía ver cómo iban cambiando los colores, hasta que supo que había dado una vuelta completa, cuando los colores comenzaron a repetirse.
-¿Qué querrá esta niña en nuestro reino?, escucho a lo lejos, -¿a que habrá venido ahora?, escuchó una voz a sus espaldas. Cuando muchas voces se solaparon en preguntas, Olga llegó a levantar su voz:
-¿quiénes son ustedes que hablan todas a la vez? ¿Por qué no hablan una a una?, increpó con energía. -¡Yo solo estoy esperando que mi abuelo llegue y haga las galletas!, dijo
-¡Empiezo yo…!, se escucho una voz sola.
-¿Quién eres?, preguntó Olga
-Yo soy el trigo, el color amarillo, el este, el naciente. Soy el principio y el fin. Soy el mejor ingrediente de las galletas, dijo muy segura. Poseo el gluten que le dará viscosidad y elasticidad a tu masa. Además, te daré el color a sol tostado que tanto emociona a la vista. Mi olor es inconfundible, todos lo saben cuando horneo.
-Ah, el trigo, abuelo siempre hace el pan…, dijo
-Yo soy la avena, se sobrepuso otra voz. Tengo las mismas propiedades del trigo, más sin embargo solo saludables, pues ayudo a que mis alimentos absorban menos grasa, y por la fibra que tengo, mejoro la salud intestinal. Soy verde, soy el norte, de donde observo a las demás. Aporto energía extra y ayudo en la salud, a bajar las grasas. Las galletas de avena son las mejores, explicó
-Ahh, que rico, galletas de avena… crujientes afuera y blanditas adentro, pensó
-Yo soy el maíz, la tercera harina. Soy el oeste, la noche, soy el arcoíris. Nunca encontrarás granos de tan variados colores, desde el blanco hasta el morado. Soy la raíz de América, del sol tostado, del oro y el cacao. No tengo gluten. Pero tengo almidones que harán de tus galletas las mejores. El almidón espesa, suaviza y hará que tus galletas crezcan y se esponjen.
-Mi abuelo hace tortillas de harina de maíz, también arepas y empanadas. Es una harina que se tuesta en las grasas dejando un increíble sabor. Nunca he hecho galletas de maíz. Creo que abuelo tiene un frasco con maicena que viene del maíz, le dijo a la voz del poniente
-Yo soy el arroz. La mejor de las harinas, la blanca pura, la esperanza del mundo. Sin mí, habrían guerras y hambrunas. Soy el sur; la India y la China. Estoy en todo el mundo. No tengo gluten pero soy rica en almidón.  Mis comidas tampoco absorben grasas, ayudan a la salud, y ayuda a bajar el colesterol. Las galletas de arroz son famosas. Deberías usar el arroz…
- Ya me tienen confundida. Son cuatro harinas, multicolores. El arroz debe servir también a las galletas de mi abuelo, les dijo girando sobre sus pies para que todas la puedan escuchar
Al decir esto, sintió una cálida mano en su hombro que le decía:
-Olga, te has quedado dormida. Ya he llegado del mercado y conseguí todo para hacer las galletas de jengibre, aunque veo que no pudiste esperar y te las preparaste tu misma, dijo Jencaaz
-Hola abue. No las hice yo; la verdad es que tuve un sueño de harinas, olores y colores. Sabes, las harinas tienen su lugar, su color y bondades. He conocido a cuatro de ellas, el trigo, la avena, el maíz y el arroz. ¿Qué te parece usarlas todas?, le preguntó al abuelo
-¿Usarlas todas?, no sé, le dijo. Si tu no hiciste las galletas, ¿de dónde salieron?. ¿Vinieron contigo en tu sueño?. En la magia blanca todo es posible. ¡Veamos a que saben tus galletas multicolores…!, le dijo a Olga
Y tomó una y la probó. - Uhmm, tienen trigo, avena, maíz y arroz. Excelente mezcla. Además debe tener un poco de leche, y cacao mezclado. Tiene azúcar en polvo, vainilla y esencia de almendra, aclaraba. -¿Le agregaste tu leche con cacao?, le preguntó
- No abue, te digo que estaba dormida. No recuerdo. Yo no las hice, lo dijo con mirada inocente
- Te creo Olga. La magia ocurre. Nos ocurre. Vas a ser una gran maga…A través de la cocina y de los postres, podemos hacer que las cosas sean distintas y hacer el bien, mientras cocinamos...
Estas galletas de Olga no tienen los ingredientes que su abuelo fue a  buscar, sin embargo, es una receta mágica, que se logró hacer entre sueños, viajes, y aventuras mágicas
FIN

¿Te quedaste con las ganas de las galletas de Olga?. Pues te doy la receta:

GALLETAS CUATRO HARINAS
Ingredientes:
·         1 taza de harina de trigo (Taza tipo de café con leche)
·         1 taza de avena en hojuelas, tipo instantánea
·         1 taza de fécula de maíz, tipo maicena
·         1 taza de harina de arroz
·         1 huevo
·         Media taza de leche
·         5 cucharadas de cacao en polvo
·         1 cucharadita de vainilla
·         1 cucharadita de esencia de almendras
·         1 taza de azúcar impalpable o Nevazúcar
·         1 pizca de sal
·         1 cucharadita de polvo de hornear
·         1 cucharadita de bicarbonato de sodio
·         1 taza de margarina
·         3 cucharadas de aceite
·         1 cucharada de melaza de caña
Magia en la preparación:
Se colocan en un bol mediano las cuatro harinas, los polvos mágicos, el azúcar y la sal. Se mezcla bien. En una taza se coloca el huevo, los aromas y el aceite, y se bate un poco para romper la yema. La mantequilla se coloca en horno leve para que se disuelva sin calentarse mucho.
Se hace un cuenco en los sólidos y se coloca la mantequillas y el resto de los ingredientes. Se amasa hasta homogenizar. Se deja reposar media hora.
Al término se amasa con rodillo y se hacen las galletas; Olga las hizo con figuras de la fecha, corazones y estrellas. Se hornea a 380 º por 25 minutos.
Salieron 50 galletas. Se espolvorean un poco con azúcar piulverizada
Pura magia, el resultado

11 de noviembre de 2017

Duquesa de limón

La duquesa es la misma marquesa venezolana que yo hago pero sin mantequilla. Cambiarle el nombre me ha permitido hacer variaciones sobre el tema original, a veces con cacao o café, con leche  o como en este caso es con limón. La sencillez que no es simplismo, se aprende de la comida italiana; sin duda, de las mejores del mundo. Y esa opinión se funda en lo bueno que sabe en relación a las pocas cosas que lleva. Además, es una comida honesta, que muestra siempre de lo que está hecha. Todo se trata de la proporción justa con los ingredientes que se "casan" fácilmente.

La marquesa se elabora con mantequilla y lleva siempre galletas redonditas tipo María. A veces se mojan, otras veces la gente la prefiere crocante. Yo creo que es mejor pasarlas por algún líquido primero, ya sea con café con Brandy y azúcar o por leche con ron y azúcar. (Si el plato es para niños, nos olvidamos de los licores, que no le hacen tanta falta). 

Esta es una Duquesa de limón. Ya hay montones de cremas, pie de limón, espuma de limón y hasta gelatinas o raspados de limón. O sea, no es nada nuevo lo que voy a contar, pero si es sabroso y un tanto novedoso en la forma.

He usado limones naturales, extracto de lìmón o esencia de limón. Me ha ido mejor con el extracto. Veamos la diferencia desde wikipedia entre ambas cosas y en el caso de la vainilla:

"El extracto de vainilla, como bien su nombre lo indica es un concentrado - que se utiliza para saborizar comidas y bebidas - obtenido de la vaina o chaucha de la vainilla (género de orquídeas que produce un fruto del cual se obtiene este saborizante, después de un sencillo proceso de maceración)." Fuente: Wikipedia, 2017
"Los aceites esenciales: Un “líquido hidrófobo concentrado que contienen compuestos aromáticos volátiles de las plantas.” Fuente: Wikupedia, 2017Además, podemos decir que un aceite esencial es un compuesto químico natural generado por la materia prima del cual se extrae.Fuente: http://naturaldublanc.com/revistaecologica/diferencias-entre-extracto-y-aceite-esencial/  2017. 
Pidámosle a Dulcear.com que nos ayude a aclarar las diferencias...
El caso es que no son lo mismo; en las esencias uno agrega cucharadas como unidades, y en este caso tenía un maravilloso frasquito de extracto de limón, y su medida son las gotas.

Duquesa de limón:
8 porciones pequeñas.
La medida es una taza de café con leche

Ingredientes y preparación:
He colocado en la licuadora dos tazas de leche, una taza de azúcar, dos huevos enteros, pizca de sal, media cucharadita de esencia de vainilla artificial, cinco cucharadas de maicena y 10 gotas de extracto de limón. Se licúa bien y se lleva a una olla a fuego medio hasta que espese. Aparte he preparado media taza de leche, con un chorrito de ron, media cucharadita de limón exprimido y una cucharada de azúcar glass. Cuando todo está listo se pasan las galletas tipo María por la leche, se coloca una capa y luego una capa de la mezcla blanca, hasta agotar las galletas. He usado un paquete de 10 paqueticos en un molde de 20 centímetros x 10. Salen como tres capas. La última capa superior puede hacerse con la misma galleta triturada con los dedos para agregarle la parte crocante al plato. También podemos agregar la única parte de mantequilla que sería, 50 gr de mantequilla, tres cucharadas de azúcar glass y tres gotas de extracto de limón, bien revuelto hasta hacerla crema.
A mi me gusta mucho. Es para hacerla varias veces. Como la comida italiana, con pocos ingredientes, honesta, sencilla, pero sabrosa.

Alberto

La imagen y la fuente de la historia de la galleta es tomada de, http://www.estampas.com/cocina-y-sabor/110901/galletas-centenarias 

3 de noviembre de 2017

Limón con pollo

Hoy no tenía pasta de tomate pero si, dos limones en su punto. El limón no siempre llega a poner ácido los platos, como en el ceviche peruano; en este caso le dio el punto exacto de sabor.

Se realiza un sofrito como es usual con cebolla, pimentón, perejil, ajo  y ají dulce. Luego se colocan una o dos pechugas a dorar hasta que se sellen por ambos lados. Se completa con agua hasta que cubra los pollos. Al hervir le agrego tres tazas de auyama picada, perejil picado, una cucharadita de finas hiervas, media cucharadita de comino y media de sal.

En lo que la auyama comience a disolverse, le agregamos tres tazas de zanahoria en cubitos hasta que se ablanden. En ese momento exprimimos dos limones maduros en la mezcla, se revuelve y se tapa hasta que la auyama se desaparezca.Queda entonces, una salsa espesa de color naranja

Al enfriarse desmenuzamos el pollo y revolvemos. Sirve para acompañar con arroz o con una pasta corta. Los sabores son, el ácido del limón con lo dulce de la cebolla, la auyama y la zanahoria. El comino acà no debe faltar.

Es un plato fantástico, me parece. La emoción positiva es la creatividad.

Crema de aguacate

Siempre he pensado que el aguacate siendo fruta, debería servir para hacer postre. Lo he intentado varias veces pero con malos resultados. El aguacate, en conclusión, es una fruta salada.

Siendo salada, lo mejor es pensar en una crema, en una sopa fría o en una cuajada.  Esta receta sale porque mi hermana tiene un terreno y en el, un árbol gigante de aguacate. Me regaló uno que seguro pesó 1 kilo. Al estar maduro el tema era, ¿qué iba a hacer con el?

Lo escribo tal cual como fue saliendo; solo orientado por la inspiración que es una de las 10 mas poderosas emociones positivas y una gran aliada para inventar al cocinar:

Primero.
Hice un sofrito de cebollas (1), 1 pimentón rojo, 3 ají dulce venezolano, (es ají pero es dulce), 2 dientes de ajo picados fino, orégano y comino al gusto.Al blanquear la cebolla se aparta.

En la licuadora
Una taza de caldo de pollo o res
Una taza de leche entera
3/4 del aguacate maduro
1/4 de cucharada de sal
200 gramos de queso crema
5 cucharadas de maicena

Se licua todo bien. Se le agrega el sofrito y se vuelve a licuar. Luego va a una olla a fuego medio hasta que espese. Se le agrega el otro 1/4 de aguacate cortado en cubitos y se revuelve.

Al espesar se coloca perejil picado muy fino y se mezcla. Al enfriar se lleva a la nevera. Mejor sabe al día siguiente, me pareció.

Da para 6 raciones de crema o de sopa en tazón pequeño. Si se espesa mas, se puede servir como crema para galletas en una celebración.

La verdad es que ha quedado fantástico el plato

Alberto

Torta con fresas o torta de fresas


En Venezuela, la fresa crece como si fuera salvaje; sin mayor cuidado, en cualquier parte. Es una matica rastrera que crece con esquejes y florea casi todo el tiempo. La fruta esta entre lo dulce y ácido, pero con una textura que supera a muchas otras frutas mas grandes. Aun se puede comprar, si estamos en temporada.

Cuando era niño me gustaba tener varias en el jardín, cuidarlas, hacerlas crecer y quedarme con las frutas. Era muy divertido pues de cada plantica, salía como un brazo aéreo que al final llevaba una nueva planta con raíces y todo. La diversión era colocar macetas al lado para obtener nuevas maticas. Luego cortaba el cordón con una tijera (Toda una metáfora de vida). Mis amigos de la infancia, La Titi y el Nenecón, era lo que tenían en sus jardineras del balcón, siendo ellos los mejores proveedores de fresas.(y plantas). Creo que en complicidad con la mamá de ambos.

El padre de mi compadre Valeriano, ya mas cerca del hoy,  tenía un terreno cerca de Caracas, en un lugar que se llama La Colonia Tovar,  y solo cultivaba fresas. Allá la gente es de origen alemán, todos son rubios y tienen los cachetes del mismo color de las fresas. Los alemanes de allá, las saben trabajar y hacen unos dulces excelente.

En este octubre, estábamos en temporada y se encuentran en los supermercados a buen precio. Es así que he comprado medio kilo para hacer algunas pruebas. De la cesta de fresas, lavadas y sin tallo, las he dividido a la mitad. Una mitad a ser salteadas con azúcar y la otra a la licuadora con la torta. Las fresas en azúcar se cocinan muy rápido; podemos agregar una o dos cucharadas de agua también. El azúcar es al gusto, pero quizá no mas de cuatro cucharadas.

En la licuadora:
He colocado primero cuatro huevos enteros con 3/4 taza de azúcar y 3/4 taza de aceite (Esta taza es la medida de la taza de café con leche). También coloco una cucharadita de polvo de hornear y una de bicarbonato de soda, una cucharadita de vainilla, una pizca de sal y media cucharadita de esencia de limón. Se licua bien hasta que se forme una crema. Luego agrego 5 cucharadas de maicera y la mitad cruda de fresas naturales, y con 200gr de queso crema. Se licua otra vez y la mezcla se torna roja, y con un extraordinario olor.

La mezcla se lleva a un bowl de cuenca y es donde se le agrega la harina, como una o dos tazas hasta que quede cremoso,. Ahora suelo cernir la harina antes de mezclar. No se mezcla mucho, sino como queriendo envolver la mezcla.

Moldeado.
Se colocan las fresas azucaradas en el fondo del molde, encima se coloca la mezcla de la torta y se hornea por una hora a 380 grados. Cuando huele la primera vez, le faltan 15 minutos. A la segunda vez, la podemos abrir y revisar si no esta cruda, con un palillo de metal o madera.

Al enfriarse la volteamos y la colocamos en la nevera por unas horas antes de servir. Yo preparo un molde de 25 cm de largo por 10 de ancho y 10 de alto, como para seis u ocho personas. Le quedaría bien o mejor, acompañar con un helado de vainilla.

Alberto

2 de septiembre de 2017

Quesinillo de coco


"Niño... !deja de jugar con la comida...!"

Quizá, esta sea la frase que mas hayamos escuchado de niños. ¿Pero que se supone que le es propio a los niños y lo que mejor saben hacer?. Pues, jugar. Es así. Y en mi caso, he tenido que esperar tantos años, para re comenzar a "jugar" con la comida. Hemos dicho que cocinar nos exalta la fortaleza de carácter del "amar y ser amado" y por otra parte promueve una de las emociones positivas mas importantes, que es la "diversión". Porque no les cabe duda amigo o amiga lectora, que el juego tiene que ver con la diversión, ¿no?

En mi país tenemos una alta inflación, (la mayor del planeta), y una severa escasez, (hasta de dinero). En estas condiciones adversas es que debemos re inventarnos día a día. Cada día es nuevo y es distinto, con nuevos retos y nuevas oportunidades. Lo que si no podemos hacer, es dejarnos llevar por la adversidad y las malas emociones. Cada día, es nuestra obligación hacer algo que nos conecte con lo posible, y nos permita seguir avanzando. Porque la desesperanza se aprende, pero yo no me he anotado en esa lista. Además no me voy del país. Creo que con esta mirada podemos hacer algo con los que estamos aca.

La cocina es un centro de bienestar. No solo por los resultados, sino por sobre todo, por el proceso. Es en el proceso que sacamos adelante nuestras fortalezas de carácter como la perseverancia, la gratitud, el aprecio a la belleza y la curiosidad, a la vez que promovemos las emociones fuertes y positivas como la diversión, la curiosidad, el orgullo, y la alegría. Estando parado frente a nuestra realidad, a lo que hay en la nevera y en el propósito de cocinar "amor", mientas jugamos y nos divertimos, es que preparamos desde lo que conocemos,pretendemos e imaginamos.

Algunas veces, solo algunas, es que en estos inventos que podamos ademas, gritar, !EUREKA!. Eureka son resultados sorprendentes, mucho mas allá de los que habíamos imaginado obtener, y se convierte en una suerte de sucesos o eventos que suman en el resultado final del producto. Como todas las "Eurekas", esta pertenece a la suerte mezclada con los hechos, conocimientos y deseos. Esta receta fue así, pero su resultado está cercano a lo mágico. Lo hice para unos invitados y todos dieron fe de su calidad. Voy a tratar de indicarles paso a paso como sucedió realmente.

Iba a hacer un quesillo cuya receta ya he escrito en mi perfil; la pueden buscar allí. Pero tenía coco y estaba comenzando a usar una máquina vaporera que me regalaron hace mucho tiempo. Es buena para hacer verduras al vapor. No tenía leche condensada ni leche. Así que procedì a hacer una.

Preparación previa del envase
Coloqué en una quesillera redonda con tapa, como de 15 cm de diámetro, cinco cucharadas de azúcar. Como es de regular calidad, le agregue cinco cucharadas de agua y lo coloque a fuego mediano hasta que se derritió y se puso color ámbar el caramelo. Lo coloqué a un lado para que se enfríe.

La leche condensada
Con una taza (medida) de agua coloqué en la licuadora, cinco cucharadas de leche en polvo y tres mas junto con media taza de azúcar, una cucharadita de esencia de vainilla, pizca de sal, media taza de coco rallado y una cucharada de maicena. Se coloca a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva y se espese como la leche consensada. Se deja enfriar. (Pueden probar y ver que sabe igual)

La preparación. Nuevamente se coloca lo anterior y una taza de leche, cinco huevos enteros, y media taza de coco rallado además, en la licuadora. Se deja licuar muy bien y se coloca en el molde encima del azúcar caramelizado y ya frío. Se coloca el molde en la vaporera por 55 minutos. Se abre y con un palito de verifica que ha cuajado. Se deja enfriar y se desmolda. Yo lo desmolde a las 24 horas, no se si eso influye.

Creo que no obtuve lo que pensaba, (de eso se trata el jugar). A veces lo hago en el hornillo y el coco se separa de la mezcla y queda como quesillo. Esta vez, nadie dudaría que era un quesillo, como torta de queso con coco. En fin, una delicia Eureka.

Espero la disfruten.

PD. La llame quesinillo, pues estaba pensando en el quesillo y a la vez en el tocinillo del cielo, español

13 de agosto de 2017

de arquitectos, médicos y cocineros

Este post lo escribí hace mas de 10 años en Facilitymananger. Trata del proceso creativo que aplica a la cocina perfectamente. He querido re leerlo hoy. Espero les guste y perdonen la incidencia académica. Creo que vale la pena

http://facilitymanager.blogspot.com/2006/05/los-arquitectos-ingenieros-mdicos-y.html








Los arquitectos, ingenieros, médicos y cocineros, y la creatividad


1. Introducción
El desarrollo educativo de las carreras artísticas/ científicas, se ha basado fundamentalmente en el conocimiento de los procesos, mediante los cuales, se ha podido encontrar soluciones a problemas, de una manera novedosa, innovadora y creativa. Así, carreras como arquitectura, medicina, ingeniería y gastronomía , se han caracterizado por combinar “creativamente” los conocimientos de las artes y las ciencias.
Son profesiones que deberían combinar adecuadamente la habilidad técnica para construir o ser construido, junto con la estructuración de una idea novedosa, funcional y creativa.
En los años de estudio de la carrera de Arquitectura, debimos aprender igualmente, arte y ciencia, funcionalidad con estética, lo posible, de lo necesario y lo simple a lo sencillo. Muchos Arquitectos han hablado y desarrollado edificios, donde expresan lo funcional vs. lo estético. Muchos han llegado a declarar que la forma debe seguir a la función o por lo contrario, que la función debe seguir a la forma.
Así se han conocido, en las artes de la construcción, a los funcionalistas y a los formalistas. El caso es, que indistintamente de su posición o visión frente al mundo, ambos concentran conceptos de creación.

Muchos de estos técnicos- artistas, pasan numerosas horas frente a una mesa de trabajo o un computador, sentado en su silla, esperando, la llegada de la “Musa” o aquel instante, en que luego de haber dedicado mucho tiempo en la asimilación de posibilidades, ocurre el “instante mágico” en que se presenta ante nuestros ojos, la solución mejor, la inesperada, la precisa, la necesaria, la verdadera.

Pero este evento inesperado y ya descrito por Arquímedes, (Ríos, 2001), cuando le solicitaron verificara el origen y calidad de una corona de oro, felizmente solucionado mediante la observación o descubrimiento de los volúmenes desplazados del agua, ha sido analizado también por la escuela de la Gestalt y por el evento denominado Insight.

Decía Rafael Tomás Caldera, (Caldera,1991), en sus clases de Forma y Función, que el evento de la creación no es más, sino cuando una idea deja “embarazado” al intelecto. Así, será entonces cuando parte del conocimiento acumulado en nuestro lado izquierdo del cerebro, conecta al lado derecho y creativo, consiguiendo esa solución única que habíamos estado buscando. El Insight, es por lo tanto, la llegada de la musa, la estructuración de los dos lados del cerebro y la gestación de una idea propia, basado en nuestro conocimiento, información nueva del problema dado y adaptación de las ideas. Desde Arquímedes, se han desarrollado conceptos de cómo es el proceso cognitivo creativo, pero es solo ahora quizá, en que la sociedad del conocimiento, le está dando la importancia necesaria y justa.
Uno de los autores más importantes de nuestro tiempo en el tema de la creatividad, es Edward De Bono, (De Bono, 1998), quién desarrolló en la década de los setenta su libro, El Pensamiento Lateral, y donde dejaría como legado a la sociedad del conocimiento, su más importante propuesta, y novedosa metodología para la solución creativa de problemas: la ruta lateral o el pensamiento lateral.

Este consistía en conseguir una ruta alternativa para la solución de problemas, cuando estos, a través de la lógica, no pudiesen ser alcanzados. Así, la algoritmia y la heurística, complementan los procesos mentales, mediante los cuales, recorreremos el camino hacia la creación. Mediante estas propuestas, conocemos entonces, que la creatividad y el desarrollo de la inteligencia, no es solo un principio genético, sino que es intrínseco a nuestra condición humana y pudiese ser desarrollada y utilizada en provecho de las sociedades.

“Una de las grandes búsquedas del ser humano es la disponer de mecanismos que le permitan llegar a conclusiones ciertas y evitar equivocaciones y uno de los medios que ha utilizado para lograrlo es la comprensión racional de la realidad, el poner bajo control la subjetividad, los prejuicios y llegar a una conclusiones lógicas, imparciales, indiscutibles..” (Ríos, 2001)

2. La cognición y el proceso creativo.
El conocimiento de los procesos cognitivos, son fundamentales en la sociedad moderna de la Información y el Conocimiento. Cada día más, en el mundo empresarial, se estructuran procesos emprendedores, donde la creatividad, el reto, la toma de riesgos y la solución de problemas, son vistos como parte del perfil de un gerente exitoso. En muchas empresas, se incentiva la búsqueda de soluciones creativas a los problemas cotidianos, regulares y extraordinarios.

Pero el origen de un ejecutivo creativo, se encuentra quizá, en el desarrollo en la academia, de los procesos cognitivos básicos. Es menester, incluir en la estructura curricular profesional, el estudio por proyectos y por solución de problemas, que asemejen a los problemas reales. Solo así, podremos entender que la educación y la realidad profesional no pueden estar desligadas y ser procesos continuos y coherentes.

El desarrollo de conocimientos basados en procesos cognitivos, debe incluir la observación, la memorización, la definición, el proceso de análisis y de síntesis, la comparación, la clasificación, la inferencia y el seguimiento de Instrucciones, (Rios 2001). El desarrollo metódico de estos procesos cognitivos básicos, dan lugar entonces, a la toma de decisiones oportunas, al conocimiento del riesgo, al proceso de resolución de problemas y por último, al más importante de los procesos cognitivos de alto nivel, la creatividad.

Consideramos esto último, en virtud de que la creatividad conlleva procesos cognitivos básicos, y estructura y utiliza todos y cada uno de los otros procesos de alto nivel; todo ello en la búsqueda planteada por De Bono, (De Bono, 1996), el desarrollo de la Inteligencia.
Y es en todo caso, un desarrollo sistémico, ya que su modelo plantea una superficie de gelatina, donde gotas de agua van dejando caminos, que luego serían recorridos con facilidad, con la llegada de problemas similares. Lo que esto conduce, es a un perfeccionamiento de nuestro sexto sentido: la intuición.

Así, la información, el conocimiento, los procesos cognitivos, conducen al Insight de la Gestalt, con mucha más facilidad, mientras más utilicemos sus recursos y hagamos uso de la reflexión como parte del proceso de aprendizaje, o llamado por investigadores, como la metacognición.

La metacognición, es el proceso cognitivo de alto nivel, mediante el cual, se produce la reflexión de lo vivido, para solucionar problemas, tomar decisiones y ser creativo.

3. El proceso de la creatividad
Como observamos anteriormente, el proceso creativo puede ser analizado y visualizado de diversas formas, aunque parece que la expresión de tal proceso, siempre es el mismo; “Eureka!!.

Sorin, (Ríos,2001) define el proceso creativo como “la generación de nuevos significados que enriquecen la comprensión y el desarrollo” pudiendo ser definido, así mismo como,
“la capacidad de las personas para producir ideas originales o nuevas, visiones, reestructuraciones, invenciones u objetos artísticos, los cuales, de acuerdo con el juicio de expertos, presentan un valor científico, estético, social o tecnológico” (Ríos, 2001).
Las Fases del proceso creativo o de la creatividad, habitualmente pasa por las fases de preparación, Incubación, Iluminación y Ejecución. (Ríos,2001). La comprensión que podamos tener del proceso creativo, convalida la postura de De Bono, en cuanto a la superficie de gelatina. Mientras más comprendamos el proceso, más comprenderemos la necesidad de prepararnos para solucionar creativamente un problema. Luego de la preparación, que consiste en información a conocimiento, llega la Incubación, donde aparentemente no existe actividad intelectual, pero donde, según Caldera, se gesta al intelecto mediante la idea, y es cuando, según la Gestalt, ocurre el Insight, o la iluminación, (Eureka!!). Algunos poetas, plantean que luego de ocurrir la iluminación, esta debe dejarse morir. Si luego, son capaces de revivirla, serán entonces, verdaderos poetas, si logran revivir con la misma pasión la creación anteriormente vivida.

En cualquier caso, el proceso final de la iluminación, se nos presenta como un evento maravilloso que estimula el intelecto, pues conlleva la solución de problemas y nos ubica en niveles superiores de inteligencia.
Por último, el proceso de la ejecución, quizá el más complicado, pues requiere materializar el proceso, concretarlo, darle forma y pasar de la subjetividad a la objetividad. Muchos creadores, no son capaces de lograr esta etapa y se conforman con alcanzar metas puramente creativas, que generalmente son desarrolladas por otros, con sus consabidos premios económicos e intelectuales.

Para lo Arquitectos, sin embargo, este proceso de llegada de la “Musa” de las artes, es considerado, en muchos casos como la “caja negra”, donde luego de la incorporación de insumos de conocimiento, se llega de forma no comprendida a soluciones creativas. Pero aunque, no se comprenda bien el proceso, ésta profesión, es quizá, la más activa en el proceso de ejecución. Toda la carrera se basa en preparación, incubación, iluminación y ejecución, con la salvedad que el tiempo de desarrollo es muy limitado y se debe apresurar las etapas iniciales, no alcanzando en muchos casos, la solución adecuada o deseada. Se basa básicamente, en el desarrollo de ideas, hayan o no sido productos de la Iluminación o Insight.

La academia debería desarrollar cátedras de creatividad como medio para el desarrollo de mejores gerentes, sino como factor de desarrollo de la inteligencia. Estimular la creatividad, es propio de los venezolanos. Evidencia de esto es la facilidad de crear chistes sobre personajes políticos u hechos de la vida cotidiana. Un chiste no es más que una versión creativa de una situación y cuyo final no se conoce sino hasta la última palabra, último gesto u oración. Entonces, al comprenderlo, cambiamos de estado de ánimo por tal solución creativa. Vivimos día a día con pequeños insights creativos propios de la venezolanidad.

4. Conclusiones.
El desarrollo de la creatividad tiene muchas formas de desarrollarse ya sea mediante las técnicas indicadas por De Bono, por la de Pablo Ríos, o por de otros autores. Llama la atención que la mayoría de las citas encontradas sean de décadas pasadas y no se hayan incorporado conocimientos o investigaciones, que induzcan a la incorporación de los contenidos curriculares de la educación básica, diversificada o superior.
Entendemos que el proceso cognitivo más importante es la creatividad, pues involucra los procesos básicos y los de alto nivel como la toma de decisiones, la resolución de problemas, la toma de riesgos y la metacognición.
Entendemos que los procesos cognitivos, visto desde la óptica sistémica, serán procesos de realimentación creciente; mientras más creativos seamos, mas metacognitivos y así sucesivamente. Al final, el proceso desarrollará individuos mas proactivos, eficientes y sobre todo y más importante, felices.

5. Bibliografía
  • Caldera J.R (1991). Apuntes de clase de Forma y Función. Universidad Simón Bolívar: Caracas.
  • De Bono, E. (1998). El pensamiento creativo. Ediciones Gedisa: Madrid.
  • Fixx, J.(2000). Juegos de recreación mental para los muy inteligentes. Ediciones Gedisa: Madrid
  • Lindner, A.(2002). Diseño curricular de Programa Avanzado en Gerencia de la Construcción. Universidad Metropolitana; Caracas.
  • Pequeño Larousse. Ediciones Larousse.(2002) Mega destrezas y desafíos
  • Pozo, J.I. (2002) Teorías cognitivas del aprendizaje, Ediciones Morata: Madrid.
  • Ríos, Pablo.(2001).La aventura de aprender. Editorial Cognitus, Caracas.